Tanques de tormenta Madrid - Ahijones

    Tanques de tormenta Madrid - Ahijones

    • Proyecto –Tanques de tormenta y jardines de lluvia
    • Ubicación – Madrid- Ahijones
    • Fechas de instalación – Mayo-Noviembre 2020
    • Propiedad – ALDESA
    • Instaladora – Orion Túneles
    • Tipo de obra – Impermeabilización de los tanques de tormenta y realización de los jardines de lluvia
    • ProductoRENOLIT ALKORPLAN Tunnel C 35034 de 1,50 mm por un total de 10.550 m2

    En los nuevos modelos urbanos, se hace cada vez más necesario el uso de la tecnología para combatir y revertir los efectos generados por el cambio climático. Los modelos de construcción sostenible han venido para quedarse. El progreso ha traído consigo una mejora en la calidad de vida de las personas, aunque no en la calidad del aire. Es por esto que los investigadores están encaminando sus esfuerzos en la reducción de los niveles de CO2. Los profesionales de la construcción, buscan de manera constante nuevas formas de construcción respetuosas con el medio ambiente. Ejemplos con el del desarrollo urbanístico de la zona sureste de Madrid- Ahijones, demuestran que la construcción y medio ambiente pueden encajar de manera sostenible. Para construir de forma ecológica es indispensable el uso de los materiales adecuados.

    El desafío

    El desarrollo de la zona sureste de Madrid, tenía aparejados una serie de retos urbanísticos, ocasionados en parte por la excesiva densidad de población de la zona.

    técnicos y administración han sabido buscar una alternativa a los sistemas urbanos de drenaje tradicionales. En este caso se ha optado por un semianillo drenante que recorre la zona. Diseñados como tanques de tormenta, estos anillos captarán parte del agua de precipitaciones pudiendo regular la llegada de esta agua a estaciones depuradoras cercanas, sin riesgo de colapso del sistema. Además se han incorporado jardines de lluvia que permitirán la depuración del agua por medios naturales y su reutilización como agua de riego de parques y jardines.

    La solución

    Los tanques de tormentas, han sido desde hace unos años la solución para evitar los daños provocados por rápidas descargas de agua. Un correcto dimensionamiento, es clave en el buen funcionamiento, es decir, la definición del volumen de almacenamiento adecuado a cada contexto geográfico y a cada problemática ambiental. Históricamente estos tanques fueron definidos como grandes estructuras subterráneas, generalmente de hormigón, asociadas a unos costes de construcción y mantenimiento muy elevados.

    Desde hace pocos años, se han conseguido simplificar este tipo de instalaciones, gracias a la aparición de los sistemas modulares, diseñados para permitir la gestión del agua de lluvia, permitiendo reducir el riesgo de inundaciones y los daños al medio ambiente.

    Este tipo de SUDS (Sistemas de drenaje Urbano Sostenible) presentan numerosas ventajas entre las que destacan:

    • Gran volumen de almacenamiento, con porcentaje de huecos 95%.
    • Resistencia a compresión de 80.000kg/m2
    • Uniones sencillas (macho-hembra) que permiten modular los tanques en función de las necesidades y de la geometrías de la excavación
    • Fácil mantenimiento
    • Bajo coste de instalación.

    Este tipo de depósito permite almacenar de forma correcta el exceso de agua provocado por la lluvia, ya sea como un tanque de almacenamiento temporal o un tanque de infiltración. Entre sus aplicaciones destacamos:

    • Control del exceso de lluvia
    • Almacenar, infiltrar o reutilizar el escurrimiento pluvial
    • Gestión de la descarga de agua de lluvia proveniente de otros sistemas: drenajes en techos domésticos o industriales, tuberías de plástico, zanjas, separadores y canales de drenaje en estacionamientos.

    Desde el punto técnico, estos receptáculos permitirían la recogida de pluviales procedente tanto desde colectores como desde la escorrentía superficial. Este sistema de cajones forma una estructura subterránea que debe ser impermeabilizada para evitar el lavado del soporte base, la filtración de aguas no tratadas y la pérdida del recurso hídrico. Dichas aguas se infiltrarían por la parte superior del depósito (atravesando diferentes sustratos y materiales drenantes) puesto que esa cara no está impermeabilizada. A su vez este tipo de SUDs, disponen de un rebosadero que conectaría con la cámara de salida en caso de saturación. Del mismo modo, cuentan con desagüe de fondo que permite su vaciado, hacia esa misma cámara, para posterior reutilización.

    Dicho sistema consta de los siguientes elementos:

    • Geotextil como capa antipunzonante, instalado sobre cama de arena, que favorecerá a su vez la protección de la lámina que se instalaría sobre dicho fieltro.

    Lámina impermeabilizante de policloruro de vinilo flexible (PVC-P) RENOLIT ALKORPLAN Tunnel C 35034, homogénea (no armada) de 1,5mm de espesor, alargamiento a rotura ≥300% (EN ISO 527-3), con resistencia al punzonamiento estático (CBR según EN ISO 12236) ≥2,30kN y resistente a la penetración de raíces. Con marcado CE conforme a la norma específica para obras hidráulicas EN 13361. Las soldaduras entre láminas o accesorios se realizan por termofusión. La lámina envolvería los módulos, dejando prevista una abertura central-superior que permita la filtración.

    Capa separadora y de protección en envoltura de depósitos de drenaje, mediante geotextil no tejido tipo de 250 gr/m2, con resistencia al punzonamiento estático (CBR según EN ISO 12236) ≥3,33kN y resistencia a la perforación dinámica (EN ISO 13433) 15mm, formado por fibras vírgenes 100% de polipropileno, unidas mecánicamente por un proceso de agujado con posterior termofijado. Con marcado CE conforme a la norma EN 13254.

    El resultado

    El empleo de un correcto sistema de impermeabilización, evita la erosión por acción del agua. El lavado de material supone la pérdida de sus partículas por fragmentación y arranque, con el posterior desplazamiento, generando una pérdida de estabilidad en las capas superiores. Unido a esto una impermeabilización adecuada, impide la filtración de aguas contaminantes a los acuíferos.

    Mejorar la gestión de la escorrentía, debería ser el objetivo en los años venideros. Esta mejora reduciría el riesgo de daños por lluvias torrenciales y posibilitaría el tratamiento de esas aguas de escorrentía urbana. Sería, esta última, una misión a corto plazo, que se podría conseguir con sistemas de drenaje y almacenamiento urbano sostenible. De esta manera, se evitarían episodios de vertidos de aguas no tratadas y se reducirían los costes de depuración.